Arquitectura en el Antiguo Egipto
- Pianista Frustrada

- 28 dic 2020
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Actualizado: 29 dic 2020
Dado que la cultura egipcia se fundamenta en la vida después de la muerte y la eternidad, lo religioso y funerario es a lo que se le hace más alusión, por lo que era fundamental edificar estructuras que fueran eternas y le permitieran a los faraones alcanzar a la vida después de la muerte.
Es por lo anterior que las principales tipologías de arquitectura en Egipto eran las tumbas y los templos, las cuales se buscaban hicieran parte del paisaje. Por supuesto se realizaban proyectos domésticos y civiles con materiales menos resistentes que no se mantienen hasta hoy.
Las edificaciones funerarias pueden dividirse en tres: Las mastabas, pirámides e hipagios. Las mastabas fueron las estructuras iniciales, del período arcaico. Eran rectangulares, de techo plano y de alrededor de 6m de altura. Las más conocidas se encuentran en el Saqqara.

Las pirámides son construcciones funerarias monumentales que surgen en la dinastía III gracias al faraón Zozer. En ellas se enterraban a los faraones con sus pertenencias y otras formas de adoraciones. Después del auge de las pirámides surgen los hipagios, nuevos enterramientos de tumbas excavadas y no muy llamativas para evitar saqueos.


Por su parte, los templos eran espacios con diferentes habitaciones y funciones. Existen dos clases de templos, el funerario, que pertenece al Imperio Antiguo y se dedica al faraón, y el cultual, para los dioses, que procede del Imperio Nuevo. A pesar de su diferencia en función, su estructura es la misma, lo que nos habla de conservadurismo de los egipcios.
Estos templos tenían magníficas columnas, decoradas para hacer alusión a la vegetación del territorio, posible gracias a la abundancia del río Nilo.
Al el recinto sagrado de los templos en donde está la estatua del dios a quien se le hace el honor, sólo puede ingresar el faraón o sacerdotes muy importantes. Esta estatua era visible para los civiles sólo cuando era sacada de su habitación en días específicos del año.
Uno de los templos más importantes del Antiguo Egipto es el Templo de Edfu, dedicado a los dioses Horus-Apolo. Al visitarlo, estamos ante una imagen reducida del mundo: en la parte inferior, el Nilo y su vegetación como origen de la vida, mientras las enormes y abundantes columnas se refieren a la fertilidad y, por último, las estrellas pintadas del techo aluden al cielo. Tras la pequeña sala con la barca sagrada del dios se sitúa el santuario, justo en el extremo del eje. Allí se guarda la estatua divina, ante la que sólo pueden estar los sacerdotes y los más importantes, como el faraón, quien debe arrodillarse ante ella.

Los espacios de los egipcios son ortogonales, basados en el ángulo recto, pero también axiales, en un eje longitudinal representando el caminar constante del hombre hacia lo eterno. En consecuencia, los interiores son poco acogedores porque son lugares de paso, invitan a la movilización. La arquitectura egipcia es monumental, maciza, severa y simple.



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