top of page
Antigua Roma
estilo bizantino
Con el término bizantino se designa el Imperio romano de Oriente, que se desarrolla desde finales del siglo IV (395) hasta el siglo XV (1454). Sus inicios se dan cuanto el emperador Constantino (272-337) traslada la capital imperial de Roma a la ciudad griega Bizancio y cambiaría su nombre a Constantinopla (hoy Estambul). Constantinopla se convierte en un centro económico y cultural dado que se encuentra entre la frontera entre Asia y Europa.
Dada su soberanía durante otros mil años después de que se haya dividido en dos el Imperior Romano, el arte bizantino no se desarrolló mucho. Además, a diferencia del Imperio de occidente (católico) no separaron el poder político del religioso, siendo el emperador y el patriarca los representantes de Dios en la tierra.
Con esta base teocrática, la historia de Bizancio conoce su máxima expansión y estabilidad con Justiniano (482-565), emperador desde el año 527. Pero, a partir del siglo VII, sus dominios militares se van reduciendo, aunque no su fuerza cultural, siempre basada en lo religioso, hasta que en 1453 Constantinopla es tomada por los turcos. Así termina una época presidida por la concepción imperial y unitaria del mundo.
pintura
La pintura bizantina cumple un papel religioso y educativo. Sin embargo, en el año 732 se sufre una crisis iconoclastia cuando el emperador León III (675-741), fundamentado en ideas islámicas y judías, prohíbe las imágenes religiosas porque incitan a la idolatría y el abastecer los sentidos no permite alcanzar lo divino. Esto no sólo tiene repercusiones económicas dado que uno de los principales ingresos es la venta de las representaciones, sino sociales y culturales, dado que se ven obligados a cubrir con yeso todo el trabajo artístico hasta la fecha.
Todo este trabajo es sustituido por elementos profanos como el retrato del emperador, carreras de caballos, escenas de caza y guerra, vegetales y animales. Esta situación se detiene en el año 843 cuando los ortodoxos ganan frente a los destructores de imágenes.


Como consecuencia, las imágenes vuelven a ser admitidas, aunque ahora con un nuevo valor: ya no sólo son didácticas, sino sobre todo sagradas. Esto quiere decir que no se veneran por sí mismas como hacen los paganos, sino que a través de ellas se adora a dios y a los santos. De este modo, las pinturas de los templos son un reflejo de lo divino, con el poder de elevarnos al más allá. Por ello se dictan normas iconográficas y formales que sólo se refieren a los mosaicos y a las pinturas, pues la escultura no fue considerada por la Iglesia oriental. Esto hace que la pintura bizantina no avance como la occidental, dado que a los artistas se les imponen normas para preservar lo clásico.
arquitectura
Se interesaron por el estudio científico y racional de la construcción. Adoptan el uso de bóvedas y cúpulas impulsadas por los romanos y desarrollan las pechinas, un elemento que permite pasar del espacio cuadrado al abovedado del techo a través de cuatro arcos. Es decir, la cúpula bizantina no descansa directamente sobre el muro sino sobre triángulos curvilíneos. Asimismo, toman técnicas orientales por su ubicación como el Horror Vacui, o miedo al vacío. Consiste en decorar absolutamente todas las superficies.
Ahora bien, a pesar de tomar como referente a los romanos, los bizantinos usarán la cúpula de manera diferente. La nueva consideración de la cúpula conlleva un cambio en el muro, que sustituye su función estructural por otra secundaria, pues se comporta como simple relleno. Mientras que el romano es gruesos y cerrado, el bizantino se adelgaza y permite diversas posibilidades, como abrir muchos vanos para la entrada de luz. Esta libertad va a tener repercusiones en los desarrollos románicos y góticos.
La disposición de la cúpula y las naves dan la impresión de un espacio flexible, no rígido. Estar en un espacio bizantino es estar en un espacio misterioso y etéreo, al que contribuyen los mosaicos de colores brillantes.
Uno de los grandes ejemplos de la arquitectura bizantina es la Basílica Santa Sofía en Estambul. Otros referentes serían la Basílica de San Marcos en Venecia, Italia y San Vital en Ravena


bottom of page