Antigua Roma
Antiguo Egipto
El Antiguo Egipto es una civilización de más de 3000 años de duración, entre el 3150 a.C y el 31 a.c. La vida en medio del desierto y la prosperidad de esta civilización se da gracias al Río Nilo y sus desbordamientos de junio hasta diciembre que irrigaban la tierra. El terreno árido obligó a esta cultura a desarrollar sistemas que les permitieran acceder a los alimentos de manera propicia, por lo que se dan los primeros sistemas de riego.
Pirámides: Monumentos funerarios para el faraón. Se consideraban vehículos de contacto entre la tierra y lo divino.
Una vez que el emperador Octavio de Roma derrota a Marco Antonio y a su amante Cleopatra, la última faraona del Antiguo Egipto, se establece el Imperio Romano en esta región.
Período
Dinastía
Años a.C
Sucesos
Arcaico
I-II
3168-2705
Menes derrota a los reyes del sur y se declara primer faraón de Egipto, ahora unificado
Imperio Antiguo
III-VI
2705-2250
Surgimiento de las pirámides de Keops, Mifrény Micerinos, la única maravilla del mundo antiguo que se mantiene hasta el 2020.
Primer imperio intermedio
VII-X
2250-2035
Período de hambruna y anarquía
Imperio Medio
XI-XIII
2035-1668
Expansión exterior y potencialización de los comercios
Establecimiento de sistemas de riego
Se establece la capital en Tebas
Segundo imperio intermedio
XIV-XVIII
1720-1550
Los Hicsos de Canaán invaden Egipto generando un debilitamiento del poder. Los Hicsos adoptaron la cultura egipcia y establecieron a Avaris como la capital.
Modernizaron a los egipcios con caballos, caros, arcos y uso del bronce.
Imperio nuevo
XXIII-XX
1552-1070
Liberación de los egipcios frente a los hicsos.
Estado de guerra y de expansión
Esplendor de la arquitectura
Al final del período, Egipto es invadido por otros pueblos que adoptaron las costumbres egipcias.
La organización política egipcia se basaba en una teocracia, donde el faraón era un dios en el mundo que garantizaba el orden y la fertilidad de los campos. Según la religión egipcia, la vida se prolongaba eternamente después de la muerte física, pero solo si el cuerpo se conservaba. Es por esto que la cultura egipcia funcionaba alrededor del Faraón, un dios de carne y hueso, cuya muerte representaba un gran hito, debido a que los ciudadanos construían pirámides enormes para sepultarlo con sus familiares y tesoros más preciados.
Entre sus legados más importantes se encuentran la escritura (jeroglífica, hierática y demótica) y aportes arquitectónicos, a saber, la piedra como material preferente, el sistema ortogonal y el espacio axial.
Dioses: Los dioses en Egipto eran representados en triadas, padre, madre e hijo, incluso en el período de influencia helénica.

Arte en Egipto
El arte egipcio se fundamentaba en dos inspiraciones: el Nilo y la muerte. Los paisajismos de los egipcios fueron muy recurrentes, dibujando los elementos desde el punto de vista que mejor se reconocen. Esta técnica dejaba afuera cualquier tipo de profundidad.
En cuanto a la muerte, los egipcios pretendían demostrar que al igual que tras la sequía viene la fertilidad gracias al río Nilo, la vida sigue después de la muerte. El arte se desarrollaba para las tumbas, enaltecer a su dios de carne y hueso, para adorar a los dioses y representar la transición entre la vida y la muerte. El fin de los artistas era preservar la vida.
Estos intentos de preservación devinieron en un estilo estático, ortogonal y rígido, porque se trataba de mantener el ritmo y la constancia hacia la resurrección. Esta rigidez, representando una cultura también rígida, es quizás por las características geográficas de Egipto, ya que hacen que se vea cerrado a influencias exteriores. Además, su arte no es independiente como en otras culturas, sino comandado por el Faraón y vinculado directamente con la religión.
Es por esto que no fue hasta el reinado de Amenofis IV (1372-1336), padre de Tutankamón (1345-1327), que la rigidez predominó, ya que él impulsó el realismo en vez de las representaciones. Además de esto, durante un período de diecisiete años, promovió la creencia de que sólo existía un dios: Ra, y humanizó la figura del faraón, mostrándose en las pinturas siendo tocado por su familia y cerca de ciudadanos comunes. Tras la muerte de Tutankamón, las figuras vuelven a ser rígidas, así como las costumbres: este fue el inicio de la caída del Imperio egipcio.
Ahora bien, el arte egipcio también mostraba elementos de la vida cotidiana. Tanto en los jeroglíficos, como en las pinturas al fresco en tumbas y templos datan del estilo de vida de los hombres y mujeres comunes del antiguo Egipto.