Pintura y Escultura en el Antiguo Egipto
- Pianista Frustrada

- 28 dic 2020
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Actualizado: 29 dic 2020
Al igual que la arquitectura, la pintura y escultura del Antiguo Egipto estaba ligada a lo religioso, por lo que no había libertad o autonomía. Los trabajos artísticos de esta cultura estaban sometidos a unos cánones poco flexibles, haciéndolas muy homogéneas. Incluso, hay poco registro de artistas de la época, ya que las obras encontradas son en su mayoría anónimas.
Es importante destacar que tanto las pinturas como esculturas del Antiguo Egipto se han encontrado en las tumbas, sobre todo los hipogeos, aunque también hay unos pocos ejemplos de pintura sobre papiro.
Pintura
Dibujar en los muros de las tumbas era un proceso que requería de materiales específicos. Los escribas eran quien diseñaban los dibujos para luego ser plasmados en las paredes. Las pinturas de las tumbas buscaban idealizar al difunto para magnifcar su paso al más allá. A pesar de estar idealizados, los egipcios consideraban fundamental dibujar todas las partes del cuerpo, por lo que desarrollan una forma monótona de representar a la figura humana (de perfil).
Junto con estas reglas de representación y el uso de la perspectiva jerárquica en lugar de la matemática, las pinturas son imágenes estáticas que nos muestran las cosas como mejor son vistas.

Escultura
Los egipcios comenzaron a tallar esculturas en el año 4500 a.C. al mismo tiempo que se produjo en África y Asia. Se trata de esculturas pequeñas, simples y por lo general de mujeres. En el periodo del Antiguo Reinado, cerca del año 2900 a.C. los artistas egipcios comenzaron a tallar esculturas a tamaño real sobre piedra, muchas de estas piezas se utilizaban para para situarlas en las tumbas de los ricos una vez fallecían. Eran como cuerpos de sustitución para que los muertos los utilizaran tras fallecer.

Para hacer las estatuas más realistas, los artistas egipcios las pintaban. Los hombres eran pintados de oscuro para mostrar que habían pasado mucho tiempo trabajando en el campo mientras que las mujeres lucían una piel más clara para mostrar que eran lo suficientemente ricas como para permanecer en casa sin trabajar en los campos. Es decir, los escultores egipcios no mostraban a las personas de la manera que realmente eran. En su lugar trataban de mostrar lo que tenían dentro, su “yo profundo”.
Por supuesto, en su pasión por la eternidad, se empleaban materiales duraderos como el basalto o el granito para realizar las esculturas.

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