Leonardo da Vinci: Pintura del Siglo XVI
- Pianista Frustrada

- 18 feb 2021
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Leonardo da Vinci (Vinci, 1452 - Amboise, 1519 fue un artista del Renacimiento y un ejemplo de la articulación entre ciencia y arte.

Las circunstancias de da Vinci hicieron que trabajara en Milán y Florencia de manera intermitente. Se formó en el taller de Andrea Venocchio (1435-1488). En esa época, los jóvenes que querían ser artistas se formaban en talleres en donde no sólo recibían una formación estética sino en ciencia, literatura y matemáticas.
Se dice que el trabajo con el sfumato de da Vinci en una de las obras de Venocchio hizo que éste último se retirara de la pintura al ver la proeza del joven artista. El sfumato es una técnica que proporciona contornos imprecisos, dando un aspecto de vaguedad, lejanía y profundidad. A diferencia de los demás elementos en el cuadro, los ángeles a la izquierda en el Bautismo de Cristo (1470-1472) muestran una luz que viene del interior, mientras que Juan Bautista, por ejemplo, se ve acartonado y sin mayor expresión.
A diferencia de su rival artístico, Miguel Ángel, para Leonardo no es la escultura el arte más noble sino la pintura, porque abarca todo el mundo visible y tampoco va a ser el cuerpo humano el tema dominante, sino los ofrecimientos de la naturaleza. A Da Vinci no le interesa acercarse al arte mediante lo técnico sino desde lo empírico: entiende que el arte se apoya en la ciencia, pero ésta no surge de lo mental sino desde la experiencia.
Al artista le interesa la realidad, pero desde como se ve, por lo que sus obras van a traer una sensación de vida a través del perfeccionamiento del claroscuro, y del sfumato que él va a desarrollar. Esto va a dar profundidad y una composición armónica con el fondo, el cual ya no va a ser un mero telón sino parte importante de la obra.
En cuadros como la Última Cena (1495-1498), Da Vinci logra poner a disposición las técnicas que ha desarrollado para generar un espacio tridimensional mucho más convincente. Leonardo tiene en cuenta un hecho real: cuando estamos delante de un paisaje no contemplamos todo con igual nitidez ni con la misma intensidad de color, pues lo más cercano se distingue mejor que lo lejano.


Entre 1452 y 1509 da Vinci realiza dos versiones de La Virgen de las Rocas, debido a que la primera versión no tuvo la aprobación del comitente. En ambas versiones se ve una composición piramidal, propia del Renacimiento. También el uso de la perspectiva atmosférica, al acentuar el sfumato en la lejanía, en tanto nuestro ojo no enfoca tan bien los elementos que se encuentran en la distancia.
Pero es en La Gioconda o Mona Lisa en donde se conjugan las técnicas más importantes del Renacimiento y Leonardo da Vinci. El uso del sfumato, la perspectiva matemática y atmosférica permiten al espectador involucrarse en la obra.
A pesar de ser una gran obra, su fama se debe más a que fue robada en 1911 y encontrada dos años más tarde.
Vicenzo Peruggio, un obrero italiano, la robó para intentar devolverla a su país de origen. Tras años de búsqueda y noticias en portadas de periódico, La Mona Lisa terminó siento un trofeo de guerra al finalmente ser devuelta al Louvre.


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