Arquitectura y Escultura del Quattrocento: Renacimiento del Siglo XV
- Pianista Frustrada

- 17 feb 2021
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Arquitectura
En el renacimiento, el espacio arquitectónico es geométrico para simular el orden divino y demostrar las proezas matemáticas que se han alcanzado. De igual forma, es proporcional a la escala humana, aludiendo a la idea que el hombre es el centro de todo, y es autónomo de los otros espacios.
La visión geométrica se fundamenta en un esquema circular en donde el palacio del señor domina una gran plaza. Se desarrollan iglesias siguiendo los lineamientos paleocristianos, y el palacio como resultado de Florencia en el siglo XV. Este palacio no es un castillo o fortaleza, sino una manifestación del nivel social y cultural del noble o burgués. De ahí sus grandes dimensiones y su planta cuadrada con patio interior de dos pisos y arcos de medio punto. Con origen romano y considerando que la belleza del paisaje es digna de contemplación, la villa es una casa de campo que, situada en medio de la naturaleza, se concibe como un cuerpo aislado y organizado geométricamente, igual que el jardín.
El muro y la columna son los elementos arquitectónicos que mantienen el peso. Las columnas soportan arcos de medio punto y tienen un capitel de estilo corintio por lo general. Para la construcción el ladrillo y el mármol son los materiales más comunes, y en cuanto a la decoración se emplean áureas, guirnaldas, amorcillos y balaustradas para decorar los edificios.

Filippo Brunelleschi (1377-1446) es a la iniciación de la arquitectura renacentista, lo que Donatello y Masaccio son a la escultura y pintura respectivamente. Comienza a observar ruinas de edificaciones romanas para captar las formas clásicas y perspectiva lineal. Midiendo racionalmente el espacio, se fundamenta en la premisa de que todas las líneas paralelas de la naturaleza convergen en un único punto de fuga, que, situado en una línea de horizonte, corresponde al único punto de vista del espectador.
Más tarde, Leon Battista Alberti (1404-1472), va a codificar el trabajo de Brunelleschi y exponer las dos doctrinas fundamentales del Renacimiento: la proporción y la belleza. Para él, retomando a Vitrubio, la belleza es la armonía de todos los componentes de una obra siguiendo la escala humana, de manera que ni nada falta ni nada sobra.

Escultura
La escultura en esta época se interesa por acabados muy pulidos y lisos, la textura es un elemento primordial para los escultores, al igual que lograr profundidad. La expresión figurativa, naturalista e idealizada, se busca una precisión infinita de los detalles sobre todo en cuanto a las proporciones del ser humano. Asimismo, la temática es centrada en el ser humano y la naturaleza, ya sea con contenido religioso o secular.
También toma los lineamientos geométricos y precisos de la filosofía renacentista. Con este propósito, Donatello (1386-1466) es el primero que desde la Antigüedad retoma el carácter heroico de la figura humana y, con él, el contrapposto, lo que conlleva su independencia completa respecto al marco arquitectónico y al ropaje que la envuelve. Lo primordial es concebir el cuerpo humano como estructura articulada que implica movimiento, tanto con el mármol (San Jorge) como con el bronce (David).



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