Escultura Gótica
- Pianista Frustrada

- 21 ene 2021
- 1 min de lectura
En las catedrales góticas se evidencia un desarrollo escultórico para la ornamentación en los pórticos. Se comienzan a emplear columnas estatutarias, es decir, esculturas aplicadas a columnas angostas en las entradas.

En cuanto al estilo, la escultura de este período deja de ser planas para acercarse a la emotividad y realismo. Pero lo más novedoso es que dentro del templo la escultura tiene mayor presencia por la decadencia de la pintura al fresco una vez que los muros se horadan con ventanas. Además de situarse en los púlpitos, en los trascoros y en las sillerías de coro, es especialmente importante en los retablos, que suplen las pinturas de los ábsides románicos.
Para ejercer su cometido didáctico, el retablo desarrolla un programa iconográfico que se ajusta a unos criterios estables en su organización. Un retablo es una obra arquitectónica que, normalmente de madera, cubre el muro situado detrás del altar y se llena de imágenes, esculpidas, pintadas o de ambos tipos. Su objetivo es captar la atención del fiel hacia el presbiterio para darle a conocer las verdades sagradas e impactarlo emocionalmente.
Cuando se relatan sucesos evangélicos y vidas de santos, éstos se suceden de manera cronológica, ordenando las escenas en sentido horizontal desde abajo hacia arriba y de izquierda a derecha teniendo en cuenta el punto de vista del espectador. Sin embargo, existen algunas zonas estratégicas para ubicar aquellos temas que son de especial importancia doctrinal, como el banco, la calle central y el ático.

Comentarios