top of page

El Matrimonio Arnolfini: Jan Van Eyck (1434)

  • Foto del escritor: Pianista Frustrada
    Pianista Frustrada
  • 22 abr 2020
  • 3 min de lectura

El matrimonio Arnolfini // Jan Van Eyck // 1434 // National Galelry, Londres // Óleo sobre tabla // 82 x 60 cm


El Retrato de Giovanni Arnolfini y su esposa es un cuadro del pintor flamenco Jan van Eyck. Representa al rico mercader Giovanni Arnolfini y a su esposa Giovanna Cenami, que se establecieron y prosperaron en la ciudad de Brujas (hoy Bélgica), entre 1420 y 1472.

Al ser una pintura flamenca, resaltan la minuciosidad, el deleite en la reproducción de objetos y el naturalismo. Respecto a la minuciosidad, este cuadro está lleno de detalles. Por ejemplo, el marco del espejo en donde se refleja todo el cuadro, tiene escenas de la Pasión de Cristo. Junto a este espejo va a haber un rosario, un presente habitual del novio a su futura esposa. El cristal es signo de pureza, y el rosario sugiere la virtud de la novia y su obligación de ser devota.

Ahora, desde el estilo de Van Eyck puede resaltarse el majestuoso uso de la luz; adelantado a su tiempo. La luz que entra por la ventana toca a las figuras suavemente, y el espejo y la perspectiva cuidada dan una profundidad la cual Velásquez más adelante usará como inspiración para pintar Las Meninas. El espejo no sólo abre la pintura al espectador sino al mismo artista, que es un recurso que precisamente Velásquez empleará. En el reflejo se ven dos personas entrando a la habitación, y algunos historiadores creen que es el mismo Van Eyck con alguien más. Se apoyan en la idea que la firma, algo todavía inusual al final del gótico, es un guiño para indicar que él estuvo presente en la escena, ya que dice en latín “Jan Van Eyck estuvo aquí”.

Pero más allá del estilo, este cuadro cuenta con misterios que muchos curadores no han logrado resolver. Fue en el año 1434 cuando Van Eyck realizó este retrato de Arnolfini junto a su esposa Constanza, que murió un año antes de que este pintara el cuadro. Esto ha llevado a pensar que se trata de un retrato póstumo o alguna especie de homenaje de Arnolfini a su mujer, que se dice que podría haber muerto dando a luz. Otras hipótesis apuntan a que la mujer del retrato podría ser la segunda esposa del comerciante, ya que su apariencia es más flamenca que italiana.

Continuando con su esposa, muchas personas a primera vista creen que Constanza está embarazada, pero realmente en el siglo XV era muy habitual retratar a las mujeres con el vientre abultado como símbolo de fertilidad.

Este artista habla entonces de la fertilidad, de la unión de dos seres que toman sus manos, por lo que la presencia de un perro no es aleatoria, y menos cuando es pintado de tal forma que su pelaje se mueve y brilla. Este representa la fidelidad y el amor, y no es tampoco cualquier perro, sino uno cuya raza habla del alto estatus social del matrimonio. Muchos detalles de esta obra van a ser esenciales para demostrar la fortuna de Arnolfini.

Las naranjas por ejemplo al marco de la ventana eran una importación del sur muy cara para la época, la cama de telas rojas, claramente costosa, en medio de la sala para mostrarla, y las sandalias al lado izquierdo que eran la última moda entre las mujeres son ejemplos de este interés por exponer los bienes del matrimonio.


Sin duda esta obra tiene un gran simbolismo y destreza técnica que deleitarían a cualquiera. Ahora, además de esto se ha llegado a plantear si lo pintado es real o es una recreación de Van Eyck: aparte de una demostración de su virtuosismo pictórico. En aquella época no era habitual pintar fuera del estudio, así que es fácil entender que se trata una ilusión creada por el pintor, con ayuda de Arnolfini. Podría referirse a una promesa de matrimonio y de la vida que le espera a la esposa; podría reflejar la ceremonia misma del matrimonio. Últimamente se habla de un posible exorcismo, o ceremonia para recuperar la fertilidad ya que Arnolfini y su esposa no tuvieron hijos. Este tipo de ceremonias para recuperar la fertilidad eran habituales en la época. De hecho, tras las manos de la pareja hay una horrible gárgola sonriente que podría simbolizar el mal que se cierne sobre el matrimonio, la causa de su castigo: Giovanni Arnolfini era un mujeriego, un adúltero.


Pero hay más motivos para la controversia: en 1990, un investigador francés de la Sorbona descubrió en el archivo de los duques de Borgoña un documento de matrimonio de Giovanni Arnolfini datado en 1447: trece años después de que fuese pintado el cuadro y seis años después de que muriese Jan van Eyck.

Comentarios


© 2023 by The Artifact. Proudly created with Wix.com

bottom of page